En solidaridad con la Amazonía

Firmando este manifiesto me uno a la petición de WWF a los líderes políticos de Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam para proteger la Amazonía, combatir la deforestación y terminar con las causas de los incendios.

El Amazonas, el pulmón del planeta, está en peligro.

Resulta indispensable hacer cumplir las leyes que obligan a conservar la Amazonía y acabar con la deforestación. No solo se trata de uno de los bosques más emblemáticos del mundo, sino que es esencial para nuestra supervivencia: captura el 10% del total de CO2 y genera el 20% del agua dulce del planeta.

LAS CAUSAS DE LOS INCENDIOS SON EVITABLES: DEFORESTACIÓN

Lo que está pasando es muy grave, pero tristemente no nos sorprende. Los incendios son provocados como herramienta para la deforestación del bosque tropical más grande del mundo. La tasa de deforestación ha aumentado en un 45% respecto a 2018. De enero a mediados de agosto de este año, hemos visto un 70% más de incendios en relación a lo que vimos durante el mismo período en 2018, hasta alcanzar la desorbitada cifra de más de 72.000 incendios.

No hay duda  que los incendios son intencionados, provocados por la acción humana y están directamente relacionados con la expansión agropecuaria (producción de carne, soja, etc.) como confirman los datos del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía de Brasil (IPAM).

LAS TERRIBLES CONSECUENCIAS

La humanidad en su totalidad será víctima de este desastre ambiental. El conocido como el pulmón del planeta está en peligro por la deforestación y el fuego. Los bosques amazónicos juegan un papel crítico en la mitigación del cambio climático y estos terribles incendios agudizarán la crisis climática global debido a las emisiones de carbono procedentes de la quema de vegetación y la materia orgánica de los suelos.

Los incendios están destruyendo ecosistemas, desplazando a la vida salvaje y poniendo en peligro subsistencia de millones de personas. Se estima que afectan a 40.000 especies de animales y plantas (como el emblemático jaguar), 350 comunidades indígenas y 68 espacios protegidos. Los impactos alcanzan además al ciclo del agua, alterando las precipitaciones y amenazando con sequías, agravando la de por sí compleja situación de calentamiento global. 

ACTÚA: APOYA ESTE MANIFIESTO EN DEFENSA DEL AMAZONAS

Con mi apoyo, me uno a la petición de WWF a los líderes políticos de Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam para proteger la Amazonía, combatir la deforestación y terminar con las causas de los incendios.

 

Leer carta

En solidaridad con la Amazonía

Quiero mostrar mi profunda preocupación por los terribles incendios que están asolando la Amazonía brasileña y boliviana y que amenazan la existencia del bosque tropical más grande del mundo, donde habita la décima parte de la biodiversidad del planeta y hogar de más de 34 millones de personas, incluyendo cerca de 500 pueblos indígenas.

Los bosques amazónicos juegan un papel crítico en la mitigación del cambio climático y estos terribles incendios agudizarán la crisis climática global debido a las emisiones de carbono procedentes de la quema de vegetación y la materia orgánica de los suelos.

El fuego está devorando hábitats únicos y provocando la muerte de miles de animales y plantas maravillosos que habitan estos bosques, entre ellos especies emblemáticas como el jaguar. Pero los incendios también están provocando graves problemas sociales, económicos y de salud pública y están destruyendo el único medio de vida de pequeños productores locales y pueblos indígenas que se ven amenazados por el avance de las llamas.

No hay duda de que esta ola de fuego es intencionada, provocada por la acción humana y está directamente relacionada con la expansión agropecuaria (producción de carne, soja, etc.) como confirman los datos del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía de Brasil (IPAM).

Como ha hecho WWF, rechazo contundentemente las declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien ha atribuido la responsabilidad de los incendios a las ONG, tratando de desviar el foco de atención sobre lo que realmente importa: la conservación de la naturaleza, el bienestar de la gente de la Amazonía y de todo el Planeta. Quiero mostrar mi apoyo al trabajo que WWF y otras ONG desarrolla desde hace décadas para proteger la naturaleza de la Amazonia, a su gente y a la de todo el Planeta.

Ante esta devastación ecológica me uno a la petición de WWF a los líderes políticos de Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam para proteger la Amazonía, combatir la deforestación y terminar con las causas de los incendios.

Para evitar futuros incendios y combatir las causas de la deforestación en todo el Amazonas reclamo que urgentemente se inicie la restauración del bosque quemado para evitar una mayor degradación y pérdida de la cobertura vegetal así como impulsar políticas públicas para poner fin a la deforestación a gran escala en la Amazonía.