YO PROTEJO AL LINCE
Hace apenas unas décadas, el lince ibérico estuvo a punto de desaparecer. Gracias a un duro trabajo en el que WWF tuvimos un papel destacado, la especie ha dejado de estar en peligro crítico de extinción.
Pero todavía queda mucho por hacer para garantizar su futuro.
En los últimos meses hemos asistido a una serie de tragedias que nos recuerdan una realidad inaceptable: el lince ibérico sigue muriendo por causas que podemos evitar: atropellos, caza furtiva, uso de trampas y venenos ilegales, ahogamientos en balsas de riego…
Si queremos garantizar la supervivencia de nuestro felino más emblemático, hay que poner fin a esta intolerable situación.
ATROPELLOS
Las carreteras siguen siendo la principal causa de mortalidad no natural para el lince: ¡más de 100 linces mueren atropellados cada año! Ningún lince debería morir por falta de medidas de prevención en infraestructuras de riesgo conocido.
Y solo en 2025 fueron 212.
FURTIVISMO
Disparos, lazos, cepos, venenos… Aunque resulte difícil de creer, el furtivismo es la segunda causa de muerte no natural de la especie, siguiendo muy de cerca a los atropellos.
AHOGAMIENTOS
Algunas infraestructuras agrarias son auténticas trampas mortales para los linces que acuden a ellas en busca de agua para beber.
Desde WWF pedimos al Ministerio para la Transición Ecológica que impulse de forma urgente:
- La identificación y corrección de los tramos de carretera con mayor riesgo para el lince.
- El refuerzo de los planes de lucha contra el furtivismo y los delitos contra la fauna.
- La coordinación con las administraciones competentes para prevenir y reducir la mortalidad no natural del lince ibérico.
Después de todo lo conseguido, no podemos permitir que el lince siga muriendo por causas evitables.
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Protege a nuestro lince ibérico.
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