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Oso negro asiático enjaulado.

Paremos el tráfico de especies

Crías arrancadas de los brazos de sus madres para ser vendidas como mascotas. Tigres y leones asesinados para convertir sus huesos, dientes y pieles en productos de lujo. Osos sometidos durante años a dolorosos procedimientos para extraerles la bilis. 

Todo esto sigue ocurriendo en pleno siglo XXI. 
 
El tráfico de especies es uno de los peores crímenes que se cometen contra la naturaleza. Un negocio sangriento y cruel que mueve miles de millones de euros cada año -tanto dinero como el tráfico de drogas y de armas- y que implica el secuestro, maltrato y muerte de animales fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas. 

Es hora de parar este crimen. Súmate a nuestra petición para pedir a los gobiernos que tomen medidas inmediatas para prevenir y frenar el tráfico de especies.

 UNE TU FIRMA AHORA
 

España: puerta del tráfico de especies 

España, como una de las principales puertas de entrada a Europa de especies de animales y plantas “robadas”, procedentes especialmente de África y Latinoamérica tiene un papel clave en la lucha contra el tráfico de especies.
Pero si formamos parte de las rutas del tráfico ilegal, también podemos formar parte de la solución. 

Con más vigilancia, mejor cooperación internacional y medidas eficaces contra las mafias que se lucran con la naturaleza, podemos ayudar a frenar este crimen. 

 ¡Es hora de poner fin a este negocio intolerable! 

Los felinos más amenazados 
 

 

El león y el tigre son dos de las especies más traficadas en el mundo. Sus huesos se usan en algunos mercados para elaborar preparados de medicina tradicional, sus pieles son codiciadas como un símbolo de estatus y lujo, y sus dientes y garras son comercializados como joyas, amuletos y objetos ornamentales.   

Y en los últimos años está aumentando el comercio de los tigres enteros, vivos o muertos, además del comercio de piezas y partes de sus cuerpos.  

Perezoso: no es una mascota 

Muchos perezosos son capturados cuando apenas son unas crías, para ser vendidos como mascotas o con fines turísticos. Se les separa de sus madres y se les transporta en condiciones deplorables, sometidos a altos niveles de estrés. El impacto es devastador a ellas, para sus madres (habitualmente asesinadas) y para las poblaciones de perezosos silvestres.

Además cuando son decomisados, la recuperación tampoco es fácil: muchos necesitan largos procesos de rehabilitación, y algunos no podrán volver nunca a vivir en libertad.  

Una bilis que vale oro: la del oso negro asiático 

Durante años, miles de osos negros asiáticos han sido confinados en instalaciones donde se les somete, mediante prácticas agresivas completamente contrarias al bienestar animal, a la extracción de la bilis.   

Su bilis contiene una sustancia con aplicaciones médicas demostradas que podría producirse sintéticamente, sin necesidad de explotar o causar daño a ningún animal. 

Además, algunas de estas instalaciones son las que facilitan el comercio ilegal, por lo que es fundamental exigir el cierre definitivo de estos lugares de terror y sufrimiento animal. 

Estos son solo algunos de los muchos ejemplos de especies que sufren las consecuencias del tráfico ilegal de vida silvestre en el mundo.  

Todas ellas merecen poder vivir en libertad y no ser sometidas a estas torturas y prácticas ilegales. 

¡Ayúdanos a conseguirlo! 

Firma y exige a los gobiernos que trabajen en estas tres áreas: 

  • Poner freno al furtivismo 
  • Tomar medidas más contundentes para detener el tráfico ilegal  
  • Implementar mecanismos que contribuyan a reducir la demanda de estas especies traficadas. 

Firma nuestra petición y
 únete a la lucha contra el tráfico de especies. 
 

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Objetivo: 50000 firmas